• Quiénes somos

“Un proyecto educativo con más de 400 años de historia”

Colegio católicoNuestro colegio pertenece a la Congregación Hijas del Patrocinio de María.

Se trata de una Congregación religiosa de fundación cordobesa y derecho pontificio, surgida en 1919 de la fusión de dos ramas existentes desde los siglos XVII y XVIII con finalidad similar: la educación de la niñez y la juventud, con preferencia los más necesitados, creadas por los sacerdotes Cosme Muñoz Pérez y Luis Pérez Ponce, insignes ambos por su pedagogía y espíritu apostólico.

La congregación de Hijas del Patrocinio de María nace jurídicamente en el año 1919 con la aprobación de las constituciones el 9 de enero de ese año por el Obispo de Córdoba D. Ramón Guillamet y Comá. Es fruto de la unión de dos fundaciones que tienen su punto de arranque, la primera en Córdoba con el colegio “Nuestra Señora de la Piedad”, fundado en 1607 por el P. Cosme Muñoz Pérez (1573-1636) y la segunda en Villafranca (Córdoba), con el colegio “Jesús, María y José”, fundado por el P. Luis Pérez Ponce (1676-1721) en 1712.

El colegio que funda el P. Cosme Muñoz tiene como misión fundamental el que éste sea para niñas huérfanas las más pobres y desamparadas y que en él se les dé una formación integral y liberadora. En cuanto al P. Luis Pérez, su colegio también dedicado a la enseñanza estará abierto de forma especial a las niñas y jóvenes de su tiempo, las cuales no tenían medios para recibir ninguna educación ya que se encontraban alejadas de las ciudades. Su colegio estaría abierto a ellas de forma gratuita y en él también recibirían una educación integral para poder insertarse en la sociedad de su tiempo, una sociedad en la que existía una clase marginada de forma especial: la mujer.

Los colegios que fueron surgiendo de ambas fundaciones eran autónomos en todos los sentidos, cada uno independiente del otro. La historia de cada uno de ellos sufre las circunstancias históricas por las que atraviesa en este tiempo la Iglesia y las Órdenes Religiosas de forma especial durante el s. XIX: guerra de la Independencia, desamortización de Mendizábal, las guerras civiles carlistas, la revolución de septiembre de 1868 con todas sus secuelas…, por lo que atravesaron momentos muy difíciles de penuria material que influyó en una baja también des espíritu apostólico que había impulsado a los Fundadores.

Para inyectarle nueva vida, el Obispo de córdoba, d. Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros, pretendió a partir de 1892 reunir en una sola Congregación a todos los centros diocesanos de enseñanza, pero fracasó en su intento al no conocer suficientemente el ambiente vital y el espíritu de los colegios.

Mayor éxito tuvo D. Ramón Guillamet y Comá, que el 24 de junio de 1918 firmaba el Decreto de Unión y el 9 de enero de 1919 (como se ha dicho anteriormente) publicaba otro decreto aprobando las Constituciones de “Hermanas de Enseñanza bajo el Patrocinio de la Virgen María”.

Esta congregación no ha tenido una historia nada fácil. Ha ido superando el paso del tiempo y las dificultades y que hoy con esperanza puede reconocer que en sus raíces ha contado con dos figuras excepcionales, dos siervos de Dios que con una visión profética y sensible a los signos de los tiempos que les tocó vivir supieron dar una respuesta concreta a estas necesidades apremiantes con las que se encontraron “reinventando” formas nuevas de apostolado dentro del marco de la vida religiosa femenina y haciendo que ésta rompiera los muros del claustro para salir a extender con su apostolado y ayuda concreta el Reino de dios en la sociedad de su tiempo a través de una labor urgente: la educación cristiana como medio de liberación integral de la persona.

Actualmente cuenta con 9 colegios en España, y 3 en Venezuela y 1 en Colombia.